En la semana pude apreciar, a través de una conferencia, algo del ingenio de Gilberto Esparza, y aunque solamente se centró en explicar la función tanto artistica como natural de sus Plantas Nómadas (revisen el documental anexo) no nos será difícil recordar los parásitos urbanos que estuvieron dentro de “Un petit mal” en el MUAC.Conjugando la tecnología, la ciencia y algunos conceptos artísticos, nos invita a preguntarnos la relación entre el espectador y la pieza, la tipografía de las ciudades mexicanas, el cambio climático y, sobre todo, esta extraña sensación de la vida independiente que sus maquinas parecen tener, dejando al hombre como una simple creación y documentación de esta ¨vida¨.









