Me resultan muy agradables esos momentos en los que estás frente a algo y ese algo te genera una empatía inmediata, esos momentos en los que no es necesario detenerte a reflexionar y te dejas llevar por la voz interior que solo te aconseja seguir mirando. Es justo lo que me pasó cuando me enfrenté al trabajo de Tanya Johnston. Sus fotografías/collage intervenidas con ilustración resultan de un gusto exquisito y es que con sus veinte años de carrera, Tanya ha logrado perfeccionar su técnica hasta contar con una bien depurada. Aunque su temática es variada, guarda algunas constantes (como geometría y transparencias) que consolidan su amplio catálogo el cual les recomiendo revisar esperando que al verlo su voz interior solo les aconseje seguir mirando.









