
Davide Balliano se ha dado a la tarea de reinterpretar esculturas de la grecia antigua y pinturas del medievo. Y, aunque no lo aparenta, su intervención empata muy bien tres lenguajes completamente distintos en temporalidad y discurso.







Davide Balliano se ha dado a la tarea de reinterpretar esculturas de la grecia antigua y pinturas del medievo. Y, aunque no lo aparenta, su intervención empata muy bien tres lenguajes completamente distintos en temporalidad y discurso.





