Desde el inolvidable día americano del 9-11, Nina Berman trabaja en su serie llamada Homeland. En ella trabaja el patriotismo, la seguridad (o inseguridad) que hay detrás de la patria, sobre todo, el de la americana. Así, Nina nos muestra cómo la identidad americana parece ser algo que no vemos detrás de la máscara de estrellas rojas y blanquiazules. La guerra como una fantasía, la guerra como cultura americana. Es decir, una serie de imágenes que atestiguan para sí misma la confusión de un país que mantiene el poder del mundo y como, aún astillándose, lo seguirá manteniendo. Francamente, si yo fuera norteamericana, también estaría muy conflictuada de serlo. Amaría y odiaría a mi país. Bueno, aunque para eso no es necesario más que la nacionalidad que ya tenemos, verdad? Con este pensar en voz alta, Colour Me In se despide del lugar del 9-11, de los pretzels, de los hot-dogs que en las películas parecen tan ricos, y del mucho mucho caminar. Que el regreso se torne cercano. Muy cercano.






