“Lo que cuentas no siempre es lo que has vivido” (What you tell is not always what you have experienced) es el nombre que recibe la joyería hecha por Hanna Hedman, aunque yo la cambiaría a algo como “Lo que usas dice historias no inventadas”, masomenos. Tienen estos collares un aire muy sueco. No sólo porque son de allá, sino también por la fotografía tan blanca y hélida que acentúa el material industrial utilizado en esta joyería. Si bien la primera ilusión óptica es de un manojo de tuercas y tornillos, estas piezas terminan desdoblándose cual copos de nieve o aves fantásticas. Historias ornamentales que no son negras ni blancas, y que más bien existen en el área gris de lo indefinido y extraño es como describe Hanna su joyería. Una escultora con las cosas muy claras pues estos collares no me llevan más que a lugares grises y nebulosos, donde cisnes metálicos surgen de entre la nieve.









