Un retrato habla tanto de la persona enfrente del lente como de quien acciona el obturador. Existe algo en la obra del fotógrafo japonés Chikashi Suzuki que, exista una persona enfrente de la cámara o no, parece que estamos ante un retrato. Claro que no reparamos mucho en buscar ese “algo”, es la presencia del je ne sais quoi la que nos hace disfrutar tanto de trabajo como éste.
(Además, la fotografía de abajo nos recordó muchísimo a uno de nuestros cuentos favoritos del gran Boris Vian.)
(Vía Purple.fr)








