Son muchos los que tienen una gran fascinación por el formato polaroid (pregúntenle a El búfalo de México). Entre que desapareció y ahora toma su segunda vida, sobran manifestaciones a manera de culto. Como ejemplo están los accesorios de Philippe Roucou, específicamente, sus mascadas de polaroid. Viejas polaroids de origen desconocido son amplificadas en rectángulos de seda. Puestas nadie notará el objeto imitado, no obstante es una linda fusión de lo que se usa y lo que se contempla: De la moda y la fotografía.






