“De mi vida y algunas cosas robadas de las vidas de otros“. Así es como describe Juana Neumann su obra. Y cierto, sus criaturas tienen forma de viejitas argentinas que descansan en sus sillas mientras toman el sol, sus tejidos me recuerdan a los manteles tipo media que tejía la abuela para ponerlos sobre la mesa del comedor. Y sus ojerosas y dientudas mujeres, no son más que retratos de sobrinas de algún amigo de tus padres. No sé por qué al verlos me imagino Buenos Aires, mayor coincidencia que ella trabaje en esa bella ciudad.









