
Alexander Brodsky e Ilya Utkin son parte del grupo de “arquitectos de papel” que no se dejaron intimidar por la abolición, en 1957 por Nikita Krushev, de la Academia de Arquitectura de la URSS. Continuaron su trabajo en diseños que nunca verían la luz del día pero que les permitieron ser libres y críticos de un regimen que promovía la arquitectura aburrida, sujeta a estructuras burocráticas y desprovista de imaginación e ingenio.
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Vía The Nonist.



