Renata Veiga, diseñadora industrial de Brasil, tuvo a bien materializar a Pantone fuera de su ámbito usual y llevarlo al rincón preferido por las mujeres: El maquillaje. Aunque es en realidad un artículo bastante snob, es una idea sencilla y perfecta para adornar el color de los barnices y sombras que suelen tener empaques poco agraciados. No obstante, quizás su mayor atributo es saber exactamente el color que se compra y se desea, evitando nombres como “frutos mágicos del bosque” o “rosa eléctrico del paraíso”. Al parecer esto es sólo un prototipo, con gusto varios compraríamos ya el producto real.
vía lovely package








