Un gran ejemplo de hasta dónde puede llegar a parar el acto artístico es la vida de Bas Jan Ader, quien tras años de obra que se basa en la experimentación y análisis de los límites del control -el cual casi siempre perdía- se arrojó de un bote a la mitad de la mar. Desafortunadamente, tras un poco más de un mes, lo único que se pudo encontrar fue la embarcación.
Hoy en día es un pilar importante del arte, con retrospectivas presentadas tanto en el MOMA como en otros museos importantes alrededor del mundo. No dejen de revisar el compilado en DVD de su obra y su elegante página web, y para que no queden dudas aquí dejo una complilación de su obra.
http://video.google.com/videoplay?docid=-8788721860789895085




