Las grandes ciudades modernas parecen organismos cuyo crecimiento trasciende planes de urbanismo y aunque su expansión depende del ser humano, a momentos parece que es ella, la ciudad, la que a manera de titiretero ordena su conformación. Mediante disecciones de mapas de ciudades como Moscú, París y Seúl, el artista coreano Lee Jang Sub otorga a los patrones creados por estas urbes formas orgánicas que ellas mismas, inconscientemente, emulan.







