Mi papá no deja que mi hermana tenga una mascota, viven en un pequeño departamento y a mi padre tener un perro, aunque sea un chihuahueño, en un lugar tan reducido le parece cruel y antihigiénico. Yo, a mi hermana y a muchos otros en la misma situación, les sugeriría hacer lo que Ayame Ono. Ella (o tal vez sea un él) se dedica a almacenar perros y todos los animales que su imaginación le permita en el lienzo que le apetezca. Su zoológico personal no se limita a los animales sino que también es un tipo de campo de experimentación biológica donde todo tipo de organismos extraños cobran vida y caben, felizmente, en un fólder; aunque preferiría sacarlos a pasear y buscar una forma de lucirlos alegremente en una pared.










